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Cómo utilizar un NAS para almacenar y compartir archivos

Introducción

El uso de un NAS (Network Attached Storage) en una red doméstica o empresarial es cada vez más común. Un NAS es un dispositivo que sirve como centro de almacenamiento para los archivos de la red, permitiendo a diferentes usuarios acceder a los datos almacenados de forma remota. En este artículo, veremos cómo utilizar un NAS para almacenar y compartir archivos de manera eficiente y segura.

¿Qué es un NAS?

Un NAS es un dispositivo de almacenamiento conectado a una red local que permite a los usuarios acceder a los archivos almacenados en él a través de la red. En esencia, un NAS es un servidor de archivos especializado que utiliza discos duros en lugar de unidades de cinta. Los NAS pueden ser configurados con diferentes niveles de seguridad, lo que los hace una opción ideal para el almacenamiento de datos sensibles y la realización de copias de seguridad de archivos críticos.

¿Por qué utilizar un NAS?

Hay varias razones por las que deberíamos considerar utilizar un NAS para almacenar y compartir archivos. En primer lugar, los NAS son dispositivos escalables, lo que significa que es posible aumentar el espacio de almacenamiento a medida que aumentan las necesidades de capacidad de almacenamiento. Además, los NAS son muy eficientes en cuanto al uso de energía en comparación con otros dispositivos de almacenamiento, como servidores convencionales o unidades externas de disco duro. Por lo tanto, los NAS son más respetuosos con el medio ambiente y reducen los costos de electricidad en la factura. Otra razón para utilizar un NAS es la accesibilidad remota a los datos almacenados. Los usuarios pueden acceder a los archivos almacenados en un NAS desde cualquier parte del mundo siempre que tengan una conexión a Internet. Además, los NAS suelen ser más seguros que otros medios de almacenamiento, ya que vienen equipados con una variedad de características de seguridad, como encriptación, autenticación y control de acceso.

¿Cómo utilizar un NAS?

Para utilizar un NAS, en primer lugar, debe conectarse a la red local. Una vez conectado, es posible acceder al NAS mediante la creación de una ruta o acceso directo. En la mayoría de los casos, se puede acceder al NAS mediante un navegador web. Una vez que se ha accedido correctamente, es posible crear carpetas y subcarpetas, cargar archivos y compartir carpetas con otros usuarios de la red.

Configuración del NAS

El siguiente paso es configurar el NAS. Suele haber dos formas de hacerlo: La primera es utilizando la interfaz web que viene con el dispositivo, la cual permitirá realizar tareas de configuración y personalización básicas, además de configuraciones de seguridad importantes. La segunda opción, es utilizar un software específico, que será proporcionado por el fabricante junto al dispositivo. Este software, típicamente de fácil instalación, permitiendo establecer configuraciones avanzadas como la realización de copias de seguridad regulares, el establecimiento de permisos de usuario, la creación de grupos, entre otros.

Permisos de usuario

La gestión de permisos de usuario es una característica fundamental de un NAS. Esta característica sirve para controlar el acceso de cada usuario a las carpetas compartidas por otros usuarios. A través del panel de administración, es posible asignar diferentes niveles de acceso, permitiendo el establecimiento de diferentes permisos, que van desde el acceso completo a la carpeta, hasta la simple visualización.

Copias de Seguridad

La realización de copias de seguridad es otra característica importante de un NAS. Al configurar una tarea de copia de seguridad, un usuario puede establecer qué datos o carpetas se copiarán, que dispositivos se utilizarán para la realización de copias de seguridad y a qué hora se harán. Además, algunas soluciones permiten la realización de copias incrementales, disminuyendo la cantidad de datos que se deben copiar en cada intervalo de tiempo.

Conclusión

Un NAS es una excelente opción para el almacenamiento y compartición de archivos en un entorno de red local. Es una herramienta adaptable y escalable que ofrece un alto nivel de seguridad a precios que se ajustan a las necesidades de todos los bolsillos. La posibilidad de realizar una configuración detallada y personalizada, y contar con opciones flexibles para la gestión y control de permisos, hacen del NAS una solución óptima para cualquier situación. Si está considerando la adopción de un NAS, asegúrese de elegir un dispositivo de calidad y asegurarse de leer las especificaciones antes de tomar una decisión final.